«Ciclogénesis explosiva invernal» cubre de nieve regiones de los EE.UU

«Ciclogénesis explosiva invernal» cubre de nieve regiones de los EE.UU

NEW YORK, NY - JANUARY 27: Snow is cleared from a Brooklyn street the morning after a major winter storm on January 27, 2015 in New York City. Despite dire predictions, New York City was spared the worst of the storm, receiving up to a foot of snow in some areas. Subway buses were closed overnight while roadways were open only to emergency vehicles. (Photo by Spencer Platt/Getty Images)

La tormenta, conocida como Nor’easter, se extienda desde Carolina del Norte y Carolina del Sur hasta Maine, trayendo vientos huracanados a las zonas costeras. Cinco estados han declarado estado de emergencia.

Según Michelle Wu, «alcaldesa» de Boston, que no es ajena a las nevadas, esta tormenta podría ser «histórica». Más de 60 centímetros de nieve pueden cubrir la ciudad, cuyo récord actual, establecido en 2033, es de 70 centímetros en 24 horas. Las autoridades meteorológicas también advierten de inundaciones cerca de la costa.

Desde el viernes se preveía que la tormenta del noreste se desplazará por la costa este y provocará fuertes nevadas y clima frío, además de amenazar potencialmente con interrupciones importantes de los suministros de energía y los viajes.

El Servicio Meteorológico Nacional ha pronosticado la posibilidad de que entre seis y 12 pulgadas de nieve entre el viernes por la noche y el sábado por la noche. Se espera que en algunos estados, desde Carolina del Norte hasta Massachusetts, incluidos Nueva York y Nueva Jersey, haya tormentas de nieve.

Sin embargo, la agencia ha moderado un poco su advertencia al decir que “persiste una incertidumbre mayor de lo habitual en el pronóstico de la trayectoria de esta tormenta, y el eje de las nevadas más intensas podría cambiar en las actualizaciones posteriores del pronóstico”.

Si bien el nombre suena alarmante, una bomba ciclónica es relativamente común en Norteamérica y el término, que fue acuñado en 1980, ha sido criticado por algunos meteorólogos debido a que es inútilmente sensacionalista e inspira pánico innecesario.

“Ciclogénesis es el término técnico. ‘Bomba ciclónica’ es una versión abreviada, mejor para las redes sociales”, comentó el experto en meteorología Ryan Maue.

“Los efectos reales no van a ser los de una bomba en absoluto. No hay nada que explote o detone”.

El fenómeno, también conocido como ciclogénesis explosiva, equivale esencialmente a un sistema de tormentas que se desarrolla rápidamente, distinto de un huracán tropical porque ocurre en latitudes medias donde los frentes de aire cálido y frío se encuentran y chocan, en lugar de que su catalizador sean las aguas templadas del océano a finales del verano.

La Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de EE. UU. dice que el proceso ocurre cuando “un ciclón de latitud media se intensifica rápidamente, cayendo al menos 24 milibares en un plazo de 24 horas”. Los milibares son la unidad de medida utilizada para registrar la presión atmosférica (la fuerza que ejerce el peso del aire).

Al igual que un ciclón convencional, una bomba ciclónica es consecuencia de un sistema de baja presión, cuando la presión atmosférica es menor sobre el nivel del mar que en el área circundante.

El aire que ingresa al sistema desde la superficie de la Tierra gira en la misma dirección que la Tierra cuando se eleva, por lo que atrae vientos arremolinados hacia su base y crea el ciclón.

Mientras el aire siga subiendo a la parte superior más rápido de lo que puede ser reemplazado en la parte inferior, la presión seguirá cayendo.

Al igual que con un huracán, una presión de aire más baja produce una tormenta más fuerte, lo que resulta en vientos fuertes, lluvias torrenciales o tormentas de nieve dependiendo de la temperatura del aire circundante, y las bombas ciclónicas son más comunes en EE.UU. a finales del otoño y principios de la primavera, cuando prevalecen condiciones de frío que no son dominantes.

“Las bombas ciclónicas no son huracanes”, dijo para NBC el climatólogo Daniel Swain de la Universidad de California en Los Ángeles. “Pero a veces, pueden adquirir características que los hacen parecerse mucho a los huracanes, con vientos muy fuertes, copiosas precipitaciones y características bien definidas de un ojo al centro”.

Fotografías: Marisa Eschoyez – New Jersey

Con información: https://es-us.deportes.yahoo.com/

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