El clima extremo va dejando su marca en todo el mundo

El clima extremo va dejando su marca en todo el mundo

Los científicos están observando cómo la crisis climática se está generalizando en todas las regiones del planeta, en donde los efectos de la climatología extrema se están extendiendo de manera rápida e intensa.

Mientras algunas zonas del mundo sufren incendios y temperaturas asfixiantes, otras reportan graves inundaciones. El hemisferio norte está siendo por estos días el ejemplo perfecto de lo que podría ser la norma en los próximos años si no aceleramos la lucha contra el calentamiento global. Un fenómeno que, según los científicos, hará que los eventos de clima extremo sean cada vez más intensos, más largos y más frecuentes.

Así lo indica el último informe del Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático (IPCC, por sus siglas en inglés) elaborado por expertos reunidos por la ONU. Muchas de las alteraciones observadas en el sistema climático no tienen precedentes en cientos o, incluso, miles de años, y algunas de las modificaciones (provocadas por las emisiones de gases de efecto invernadero), como la subida del nivel del mar o los deshielos continentales y polares, serán irreversibles durante miles de años.

Los últimos años han estado marcados por la aparición de eventos climáticos extremos como huracanes, incendios forestales, olas de calor e inundaciones. Pero hay que señalar que conforme avanza el tiempo, estos se suscitan cada vez más frecuente y con mayor magnitud. Tan sólo en lo que va del 2021, se han presentado sequías extremas e incendios en el sur de Europa, Asia y América. En su contraparte ha habido graves inundaciones en Asia y olas de calor abrasadoras en el Norte de América. El clima extremo está tocando todos los rincones del mundo y aquí el recuento de los daños causados por el calentamiento global.

El recuento de los daños del calentamiento global 

Olas de calor con temperaturas récord

Las olas de calor se están volviendo un término común entre las poblaciones del mundo, tal como se vio a finales de junio en América del Norte, afectando los estados de Washington, Oregon y la Columbia Británica. El Domo de Calor que se instauró sobre la costa oeste de Canadá y el noreste de los Estados Unidos registró temperatura récord de hasta 49.6°C en la localidad de Lytton en Canadá.

Las abrasadoras temperaturas dejaron consecuencias inminentes en la población humana y también en la biodiversidad local. Millones de animales perecieron por el estrés térmico y de hecho, las costa de Canadá se tapizaron con mejillones muertos prácticamente hervidos vivos.

Pero no sólo los termómetros del lado oeste del mundo están registrando temperaturas récord. Hace unos días, la isla más grande del Mediterráneo, Sicilia, batió el récord de calor en Europa. Según los informes, la localidad de Floridia alcanzó los 48.8°C y acorde con los registros anteriores, el récord de temperatura europea máxima lo tenía Atenas, que en 1977 marcó 48°C.

Incendios forestales más agresivos

Las olas de calor se caracterizan por marcar temperaturas inusualmente altas sin una explicación meteorológica aparente. Y pese a que duran periodos cortos, traen consecuencias devastadoras. Una de ellas es que alimentan las condiciones de sequedad que de por sí se viven en el planeta y con esto incentivan las temporadas de incendios forestales. Pero estos ya no suelen tener la misma intensidad que solían tener con anterioridad, ya que la sumatoria de todas las condiciones gestadas por el calentamiento global, ha dado paso a incendios cada vez más agresivos y devastadores, mismos que los expertos han denominado megaincendios de sexta generación.

Estos son capaces de extenderse con gran rapidez que consumen terrenos muy extensos en poco tiempo y son muy difíciles de controlar. Para ejemplo de ello, está el llamado ‘Bootleg Fire’ que se dio en Oregón como consecuencia de las olas de calor y que devoró una superficie del tamaño de Los Ángeles en tan sólo dos semanas.

daños del calentamiento global inundación

Inundaciones sin precedentes

En otras regiones del globo terráqueo se vive exactamente lo contrario, lluvias torrenciales con grandes descargas de agua que están a su vez ocasionando inundaciones sin precedentes. Europa recientemente experimentó lluvias que en dos días precipitaron la cantidad de agua que usualmente caería en dos meses. Las muertes a consecuencia de las graves inundaciones que esto dejó a su paso, ascendieron a 209 personas fallecidas en Bélgica y Alemania.

Tan sólo en horas, los arroyos, presas y ríos, se convirtieron en torrentes violentos que destruyeron la infraestructura de la región. Se estima que la reconstrucción de casas y negocios, costará unos mil millones de euros.

Pero igual que como sucede con las olas de calor, Europa no es la única afectada por las inundaciones. En Asía, tanto China como India también registraron lluvias extremas que condujeron a inundaciones nunca antes registradas. Las inundaciones causaron afectaciones al metro de la ciudad china de Zhengzhou, que quedó bajo las aguas de precipitación. En ambos países docenas de personas perdieron la vida ante el paso de las lluvias extremas.

La primera hambruna causada por el calentamiento global

La isla de Madagascar es conocida por su riqueza biodiversa, tiene uno de los ecosistemas más ricos de todo el planeta. No obstante, como todos los rincones del planeta, el cambio climático está alcanzando este tesoro natural. En el extremo sur de la isla todo está muriendo a causa de la peor sequía registrada en décadas.

La sequía ha ocasionado la desaparición de ríos y lagos, situación que no sólo tiene afectaciones directas en la población por la falta del recurso más vital, sino también para el desarrollo de la agricultura. Tanto los habitantes de la isla como su naturaleza, enfrentan una de las peores crisis alimentarias de la historia. Los expertos consideran que se trata de la primera hambruna causada por el calentamiento global. Según la Clasificación Integrada de las Fases de la Seguridad Alimentaria de la ONU, hay más de un millón de personas en riesgo de morir de hambre

El recuento de los daños ocasionados por el calentamiento global, apenas comienza. Un reciente informe de las Naciones Unidas predice que alcanzaremos temperaturas todavía más extremas en lo que va de las próximas dos décadas. Con anterioridad se creía que llegaríamos al peor escenario del calentamiento global para 2050, pero la investigaciones creen que este podría llegar antes del 2040. Como lo asegura Antonio Guterres, secretario general de la ONU, debemos cambiar la manera en cómo nos relacionamos como la naturaleza. De lo contrario, tenemos perdida esta guerra suicida. 

Vía: https://ecoosfera.com/

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

También te puede interesar

Piroclasto y lluvia de cristales, la nueva amenaza en islas Canarias

Los episodios del volcán Cumbre Vieja mantienen hoy