El misterioso remolino Bairuzú durante la bajante del Paraná en Misiones

El misterioso remolino Bairuzú durante la bajante del Paraná en Misiones

La bajante histórica del río Paraná afecta todo su cauce, especialmente lo referido a su fauna ictícola, navegación, y provisión de agua. Sin embargo el famoso fenómeno ubicado cerca de Montecarlo, el que tiene a su alrededor mitos, leyendas, desaparición de barcos y hasta la adoración pasada de los guaraníes, se encuentra inalterable. «El Bairuzú está como siempre. No lo afecta la falta de agua y se lo ve tan feroz como siempre», afirmó un pescador de la zona.

El pescador es Raúl Radtke, actual presidente del Club de Pesca de Montecarlo. «El río está más chico pero esa parte está igual. Se arma como una serie de tres remolinos que se van sucediendo y después el proceso vuelve a empezar», agregó.

Otro conocedor del río Paraná es Marcos Hödl. “El Bairuzú poco cambia y siempre estará. Se estima que hay una profundidad de 40 o 50 metros en ese lugar, entonces no influye demasiado la altura del río», explicó.

Bajante del Paraná en Misiones: el misterioso remolino Bairuzú con su historial de haber "tragado" embarcaciones, se mantiene inalterable pese al poco caudal
Bajante del Paraná en Misiones: el misterioso remolino Bairuzú con su historial de haber "tragado" embarcaciones, se mantiene inalterable pese al poco caudal

El Bairuzú

Bairuzú es un fenómeno que se produce en el río Paraná, un remolino peligroso, que según cuentan los pobladores se tragó hasta barcazas. La alteración sobre el río se forma cerca de la isla Caraguatay, en cercanías al puerto de la localidad de Montecarlo.

Bairuzú

Bairuzú o Voiruzú es un manifestación que asombra a todos los misioneros, se denomina “Bairuzú” lugar donde se forman remolinos con las aguas que chocan entre sí, se producen turbulencias y finaliza dejando un pozo que se torna peligroso para los amantes de los deportes acuáticos. 

Si un dia decidis ir al río a navegar con una embarcación chica, con alguna piragua o con un kayak, lo más conveniente es que vayas preparado, sabiendo nadar. Cuando los remolinos se unen, es muy peligroso, no sabes dónde te puede tirar, lo más que seguro que la vas a pasar mal”, manifestó Ramon Sorondo.

Antiguamente los aborígenes que habitaban la zona lo denominaban y aseguraban que en ese sector del río había una víbora grande que se tragaba a las embarcaciones.

Bajante del Paraná en Misiones: el misterioso remolino Bairuzú con su historial de haber "tragado" embarcaciones, se mantiene inalterable pese al poco caudal

En esa línea, también contó Ramón que anteriormente -había charlado con un colono que ya partió de la tierra- y que él había manifestado que el “Voiruzú” (como le decían antiguamente los aborígenes)  era como un Dios para ellos, ya que todo fenómeno que no tenía explicación decidían adorarlo, así se formó un respeto hacia el torbellino

Los primeros guías lo conocían como el Voirusú, que era una víbora grande que se comía a las canoas, todo lo que la madre naturaleza tenía y se manifesta era exponente para ellos, lo convierten en un Dios, son mitologías que año tras año van tomando más fuerza”, dice Sorondo

Bajante del Paraná en Misiones: el misterioso remolino Bairuzú con su historial de haber "tragado" embarcaciones, se mantiene inalterable pese al poco caudal

Sobre el Bairuzú peligroso, el pescador cuenta que “habitualmente son tres remolinos grandes que se unen y forman un remolino solo, tranquilamente eso se traga una embarcación. Si te vas con un Kayak la vas a pasar muy mal”, reiteró y aconsejó que para ir a navegar en esa zona es fundamental saber nadar.

Continuando con la entrevista, Sorondo explica que el primer remolino se forma a 7 metros de la orilla, el segundo remolino inicia a unos 15 metros de la costa y el otro viene desde el medio de Paraná y, cuando los 3 remolinos se unen, forman el famoso Bairusú.  Además expresa que “recorre un tramo en forma circular y revienta en el agua, se pone calmo por unos minutos y nuevamente se vuelven a formarse los remolinos, es algo hermoso para ver, pero peligroso”, dice Sorondo.

El sonido es ensordecedor, cuando revienta el agua suena como unas olas gigantescas, pero antes el sonido en la zona se podía oír desde lejos”, recuerda.

La zona sin dudas es peligrosa por sus mitos y también por los inconvenientes que generan los remolinos, pero los que viven en cercanías al río lo aprovechan, ya que en ese lugar es muy común que los pescadores saquen piezas enormes de peces.   

Bajante del Paraná en Misiones: el misterioso remolino Bairuzú con su historial de haber "tragado" embarcaciones, se mantiene inalterable pese al poco caudal
Bajante del Paraná en Misiones: el misterioso remolino Bairuzú con su historial de haber "tragado" embarcaciones, se mantiene inalterable pese al poco caudal

“A mí personalmente también me agarró estando en una embarcación chica, ese día no sé cómo hice pero pude salvarme, había pensado tirarme de la lancha  e ir nadando hasta la costa, por suerte no tomé esa decisión y aguante con el motor que tenía” , relata.

Isla Caraguatay, muchos años atrás

Por otro lado, el meteorólogo Marcelo Kusik explicó “el fenómeno se debe a la topografía del suelo en las aguas. En Misiones lo podemos ver en Montecarlo cerca de la isla Caraguatay. Al navegar por el río Paraná los pescadores lo temen mucho, deberían hacerse estudios del área”

Bajante del Paraná en Misiones: el misterioso remolino Bairuzú con su historial de haber "tragado" embarcaciones, se mantiene inalterable pese al poco caudal

En cuanto a la permanencia y formación de estos remolinos sostuvo “son irregulares pero frecuentes en determinadas zonas. Por ejemplo, en los flujos de agua, en las salidas de arroyos y en ríos”, concluyó Kusik

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