La ola de calor derrite el revestimiento de cables y deforma carreteras en EE.UU. y Canadá

La ola de calor derrite el revestimiento de cables y deforma carreteras en EE.UU. y Canadá

Una ola de calor sin precedentes se manifiesta de forma asombrosa en distintas regiones de los EE.UU y Canadá. En algunos casos se vieron carreteras deformarse y en otros, el revestimiento del cableado fundirse.

La ciudad de Lytton, en Columbia Británica, batió por tercer día consecutivo el récord de temperatura más alta jamás observada en Canadá.

El domo de calor’ que cubrió el pasado viernes el oeste de Canadá y el noroeste de EE.UU. ha provocado ya decenas de muertes y establecido varios récords de temperatura. Entretanto, habitantes de las áreas afectadas han compartido en redes sociales imágenes que muestran la escala del desastre.

En particular, el sistema de tranvías de Portland (Oregón, EE.UU.) mostró fotos de un cable cuyo revestimiento se fundió, presuntamente por el calor ambiental. «En caso de que se pregunte por qué estamos cancelando el servicio durante el día, esto es lo que le está haciendo el calor a nuestros cables de alimentación», señaló la compañía.

En Europa:

Unos 740 bomberos, junto a 10 aviones y helicópteros, intentaban controlarlo, según Vaz Pinto y la agencia de protección civil.

El día anterior, 16 estaciones meteorológicas de Portugal registraron temperaturas récord, como en Alcácer do Sal, cerca de Setúbal, donde se alcanzaron los 45,9 ºC.

Las autoridades de Lisboa cerraron zonas de juego e instaron a la población a evitar los pícnics y las actividades al aire libre.

Los refugios para las personas sin hogar también abrieron más temprano.

Tres muertos en España

En el sur de España, los termómetros de la turística ciudad de Córdoba marcaron los 44ºC.

En el noreste, un incendio forestal en la frontera con Francia obligó a cerrar durante unas horas una autopista que une ambos países. Fue reabierta en la tarde, cuando los bomberos tuvieron el incendio bajo control.

Diferente situación se daba en San Vicente de Alcántara, en el sudoeste, cerca de la frontera con Portugal, donde los fuertes vientos y las altas temperaturas avivaban las llamas, según autoridades locales.

La ola de calor ya se cobró tres vidas esta semana.

Un hombre de mediana edad indocumentado fue hallado inconsciente en una calle de Barcelona y murió de insolación en un hospital de la ciudad, indicó el jueves el sistema de emergencias médicas catalán en un comunicado.

Las otras dos víctimas fueron un obrero nigeriano de unos cuarenta años, que trabajaba el martes en la construcción de una autopista cerca de Murcia, y un jubilado de 78 años, que cuidaba su huerta en la misma ciudad y murió en el hospital el jueves.

Con información de: https://conlagentenoticias.com/

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