La sequía y el impacto en los ríos preocupa a América Latina

La sequía y el impacto en los ríos preocupa a América Latina

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Una aplicación para alertar sobre la falta de agua en ríos busca animar a los ciudadanos a colaborar con los científicos en la búsqueda de soluciones a un problema creciente en América Latina.

Para no ir más lejos, vale mencionar las consecuencias de la grave situación que genera la bajante en los ríos Paraná, Paraguay e Iguazú, fenómeno que afecta a las provincias de Buenos Aires, Chaco, Corrientes, Entre Ríos, Formosa, Misiones y Santa Fe. Actualmente, la profundidad del río en la Ciudad de Paraná, en Entre Ríos, es de 0,23 metros, la más baja en 77 años.

La sequía en Sudamérica que está ayudando a elevar los precios del maíz y la soya a máximos de varios años no solo está amenazando los cultivos, sino también la capacidad de transportarlos en las vías fluviales que se están secando.

En los ríos cada vez menos profundos que atraviesan importantes países productores como Brasil, Argentina y Paraguay, las barcazas están transportando menos que su carga habitual. La situación es tan desesperada en Paraguay que el país está pidiendo al vecino Brasil que libere agua de la enorme represa hidroeléctrica de Itaipú, después de que encallaran embarcaciones y se formaran atascos en puertos fluviales debido a que las barcazas no pueden moverse.

Sequías: una problemática que preocupa

DRYRivERS fue desarrollada en el marco de un proyecto internacional que estudiará los efectos del cambio climático sobre los ecosistemas de las redes de ríos que secan. Así, los investigadores podrán comparar las reacciones de la biodiversidad a las sequías entre Europa y Sudamérica, y desarrollar modelos que anticipen los efectos del cambio climático en ríos y arroyos.

En la primera fase del proyecto, los científicos están recolectando datos en los nueve países que alojan los casos de estudio: seis europeos (Croacia, República Checa, Finlandia, Francia, Hungría y España) y tres sudamericanos (Bolivia, Brasil y Ecuador).

Por otra parte, la aplicación ya está disponible para que ciudadanos de 177 países aporten sus propios registros.

La información resultante generará un mapa que -combinado con herramientas de hidrología- permitirá modelar proyectos de uso del agua, que a su vez servirán para identificar próximos eventos de secado de ríos, adelanta en un correo electrónico a SciDev.Net Amélie Truchy, supervisora ??de diseño de la app .

Así, se podrán elaborar estrategias y recomendaciones de manejo para las redes hídricas en crisis.

Explorar las respuestas de las redes de ríos que se pueden encontrar a lo largo de una variedad de climas, contextos biogeográficos y configuraciones socio-ecológicas es vital para abordar las similitudes y los contrastes en términos de respuestas de las comunidades y los ecosistemas”, indica Amélie Truchy, supervisora ??de diseño de la app DRYRivER.

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Río Paraná. Bajada histórica en Goya, Corrientes, Argentina. Agosto, 2021.

Los ríos actúan como corredores ecológicos para las especies y salvaguardan la biodiversidad, uniendo ecosistemas terrestres y acuáticos. También proveen agua potable y alimentos, y a favor de la regulación del clima, recuerdan los responsables de DRYRivERS.

Sin embargo, más de la mitad de la red de ríos del mundo tienen canales que se están secando, cuota que aumenta dramáticamente debido al cambio climático y al uso creciente del agua.

Sudamérica “aloja casi el 30 por ciento de los recursos globales de agua dulce pero es altamente vulnerable al cambio climático: el 40 por ciento de la tierra es propensa a la desertificación”, precisa Truchy.

La situación de las aguas superficiales se ha deteriorado en las últimas décadas, a nivel de la cantidad y calidad”, confirma vía WhatsApp Miguel Doria, responsable de América Latina del Programa Hidrológico Intergubernamental de la UNESCO, quien no forma parte del proyecto.

Entre las causas principales destaca el aumento poblacional de la región (de 430 millones en 1950 a 660 millones hoy), los cambios en el uso del suelo (deforestación y consecuente erosión, con más sedimentos en los ríos) y la sobreutilización de productos químicos y plásticos.

Vía: https://www.ecoportal.net/

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