Las líneas de la contaminación sobre el Pacifico

Las líneas de la contaminación sobre el Pacifico

Los rastros de contaminación por aerosoles de los barcos están presentes con o sin las nubes, son detectadas por satélites, y se ven así.

Más del 90% del comercio mundial se realiza por mar a través de unos 90.000 buques. Al igual que otros modos de transporte que utilizan combustibles fósiles, los barcos emiten dióxido de carbono, lo que contribuye significativamente al cambio climático y a la acidificación del océano. Además de dióxido de carbono, los barcos también emiten una serie de contaminantes que agravan el problema.

La industria naval es responsable de una gran parte del problema del cambio climático. Más del 3% de las emisiones globales de dióxido de carbono pueden relacionarse con el transporte naval. Se trata de una cantidad comparable a la de los principales países emisores de carbono, y el sector sigue creciendo.

De hecho, si el transporte naval del mundo fuese un país, sería el sexto emisor de gases con efecto invernadero. Sólo los Estados Unidos, China, Rusia, India y Japón emiten más dióxido de carbono que la flota mundial. Sin embargo, las emisiones de dióxido de carbono procedentes de embarcaciones no están reguladas.

Huellas de barco sobre el océano Pacifico

Las huellas de los barcos son nubes largas y estrechas que se forman en el cielo sobre el océano cuando el vapor de agua se condensa alrededor de partículas diminutas en los gases de escape de los barcos.

El Visible Infrared Imaging Radiometer Suite (VIIRS) del satélite Suomi-NPP adquirió esta imagen de las huellas de los barcos el 7 de diciembre de 2021. Ese día, las huellas revelaron varias rutas de navegación que se cruzan en las aguas de la costa del Pacífico de América del Norte.

Los rastros de contaminación por aerosoles de los barcos están presentes con o sin las nubes. Pero la presencia de estas numerosas partículas diminutas puede volverse más evidente en imágenes de color natural cuando las partículas interactúan con nubes de bajo nivel y hacen que brillen. Esto sucede porque los aerosoles permiten que se formen más y más pequeñas gotas de nubes, proporcionando más superficies para reflejar la luz.

Los científicos han estado estudiando el fenómeno durante décadas, desentrañando las complejas interacciones entre aerosoles y nubes para descifrar qué significan esas interacciones para el cambio climático. Por ejemplo, los científicos quieren saber hasta qué punto las huellas de los barcos pueden provocar un enfriamiento en todo el planeta.

En los últimos años, los científicos han estado utilizando el aprendizaje automático para ayudar a identificar las huellas de los barcos, algunas de las cuales pueden pasar desapercibidas para los ojos humanos, y para clasificar varios tipos de nubes alrededor del planeta. La técnica está ayudando a aumentar la colección de imágenes de nubes disponibles para estudios científicos.

Con información de: https://www.tiempo.com/ https://europe.oceana.org/

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