«Resucitó» una tortuga gigante de las Galápagos que se creía extinta

«Resucitó» una tortuga gigante de las Galápagos que se creía extinta

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«Fernanda» fue descubierta en 2019 en la misma isla, un volcán activo en el borde occidental del archipiélago de Galápagos que tiene fama de ser la isla virgen más grande de la Tierra.

Las islas Galápagos, un archipiélago de islas volcánicas del Pacífico, situadas a 1000 km de la costa ecuatoriana, son parte de la reserva de la biosfera del planeta, con flora y fauna única en el mundo.

Una de las especies endémicas más representativas es la tortuga gigante. Por eso, desde que en 1978 la UNESCO clasificara las islas como Patrimonio de la Humanidad, los esfuerzos para proteger estas tortugas han sido enormes.

Uno de estos últimos esfuerzos ha consistido en hacer un censo de las tortugas que habitan en una de las islas. Concretamente en la isla volcánica de Isabela con el objetivo de poder saber cuál es su estado de conservación y seguir su desarrollo.

Se estima que las islas Galápagos albergan en la actualidad alrededor de 60.000 tortugas gigantes y las poblaciones del volcán Alcedo son consideradas «las más saludables» del archipiélago.

En el período que duró este censo se rastrearon 160 kilómetros cuadrados y se marcaron un total de 1.745 hembras, 1.794 machos y 1.184 individuos juveniles de la especie, cifras que «superaron las expectativas» de los técnicos que integran la Iniciativa para la Restauración de las Tortugas Gigantes.

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Regresa un ejemplar que se creía extinto

Solo se ha hallado un ejemplar, una hembra llamada ‘Fernanda’, pero la comparación de su genoma con el del único espécimen antiguo que se conoce no deja lugar a duda: se trata de la misma especie.

La tortuga gigante de Galápagos de la isla Fernandina (Chelonoidis phantasticus) se denomina ‘tortuga gigante fantástica’ por la forma extraordinaria de los caparazones de los machos, que tienen un ensanchamiento extremo a lo largo del borde exterior y una llamativa parte delantera. Hasta ahora, solo se conocía un ejemplar, un macho recolectado durante una expedición en 1906.

‘Fernanda’ fue descubierta en 2019 en la misma isla, un volcán activo en el borde occidental del archipiélago de Galápagos que tiene fama de ser la isla virgen más grande de la Tierra. Apareció en un parche de vegetación en medio de un mar de lava fría. Entonces, muchos ecologistas dudaron de que en realidad fuera una tortuga phantasticus autóctona. Carece del llamativo ensanchamiento del caparazón del espécimen histórico, aunque los científicos especularon que un crecimiento atrofiado pudo haber distorsionado sus rasgos.

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Tortuga gigante

Para determinar definitivamente la especie de ‘Fernanda’, Peter Grant, profesor de zoología de la Universidad de Princeton, secuenció su genoma completo y lo comparó con el genoma que pudo recuperar del espécimen recolectado en 1906. También comparó esos dos genomas con muestras de las otras trece especies de tortugas de Galápagos, tres individuos de cada una de las doce especies vivas, y un individuo de la extinta C. abingdonii.

Los resultados, para sorpresa del propio Grant, indicaban que las dos tortugas pertenecían a la misma especie, y ambas eran «muy diferentes de todas las tortugas de las otras islas». Los científicos estiman que Fernanda tiene más de 50 años, pero es pequeña, posiblemente porque la vegetación limitada atrofió su crecimiento.

Para Adalgisa Caccone, de la Universidad de Yale y autora principal del artículo, «el hallazgo de un espécimen vivo da esperanza y también abre nuevas preguntas», ya que aún quedan muchos «misterios» por resolver sobre las tortugas de las Galápagos, como si existen más ejemplares en Fernandina o cómo colonizaron la isla. De manera alentadora, se han encontrado huellas y excrementos recientes de al menos otras dos o tres tortugas durante otras expediciones en la isla.

Formas de caparazón

Hace dos o tres millones de años, una tormenta arrastró una o más tortugas gigantes desde el continente sudamericano hacia el oeste. Debido a que no nadan, las tortugas se reprodujeron solo con otras en sus propias islas, lo que resultó en una rápida evolución, siguiendo el patrón de los pinzones de Galápagos más conocidos. Hoy en día, hay 14 especies diferentes de tortugas gigantes de Galápagos, todas descendientes de un solo ancestro.

La diversificación de las tortugas de Galápagos revela un continuo de formas de caparazón, con las islas más orientales mostrando caparazones más redondos y abovedados, y la isla más occidental, Fernandina, mostrando otros más alargados. Las tortugas abovedadas viven en ecosistemas más húmedos y de mayor elevación, mientras que sus primas habitan ambientes más secos y de menor elevación. Las 14 están incluidos en la Lista Roja de la UICN como vulnerables, en peligro, en peligro crítico o extintos.

Las poblaciones de tortugas fueron diezmadas por los marineros europeos que las cazaban como alimento. «Eran una gran fuente de carne fresca para los marineros, pero eso significó que muchas de las especies fueron severamente cazadas en exceso», dice Gaughran. «Y debido a que tienen un tiempo de generación tan largo, las poblaciones tienen dificultades para recuperarse rápidamente».

‘Fernanda’ se encuentra ahora en el Centro de Tortugas del Parque Nacional Galápagos, un centro de rescate y reproducción, donde los expertos están viendo qué pueden hacer para mantener viva a su especie. «El descubrimiento nos informa sobre especies raras que pueden persistir en lugares aislados durante mucho tiempo», apunta Grant. «Esta información es importante para la conservación. Alienta a los biólogos a buscar con más ahínco los últimos individuos de una población para salvarlos del borde de la extinción».

Fuente: ABC

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