Rerremoto de magnitud 7,8 sacude el sur de Filipinas: decenas de muertos y alerta de tsunami en la región

Un potente terremoto de magnitud 7,8 sacudió el sur de Filipinas este lunes por la mañana, dejando un saldo trágico preliminar de al menos 31 personas fallecidas y provocando escenas de pánico generalizado en la isla de Mindanao.

El fuerte sismo, que tuvo su epicentro en el mar frente a la costa de la provincia de Sarangani, provocó el colapso de múltiples infraestructuras, severos deslizamientos de tierra y la activación de alertas de tsunami en varios países de la región.

Según los últimos reportes emitidos por las agencias de gestión de catástrofes, las autoridades filipinas confirmaron que, además de las víctimas fatales, hay al menos 12 personas desaparecidas y 134 heridos con lesiones de diversa consideración. Los equipos de rescate centran sus esfuerzos en remover los escombros de edificios comerciales y viviendas que se desmoronaron por completo, particularmente en localidades afectadas como Ciudad General Santos y la región de Sarangani, donde un desprendimiento de montaña sepultó varias casas.

Impacto en la infraestructura y servicios básicos

El temblor, que tuvo una duración estimada de 30 segundos, causó estragos en la infraestructura clave del sur del archipiélago:

  • Colapso edilicio: En las redes sociales se difundieron impactantes imágenes de centros comerciales, escuelas y locales de comida rápida reducidos a escombros.
  • Cortes de energía y comunicaciones: Amplias zonas de Mindanao quedaron completamente a oscuras y con las líneas telefónicas caídas tras el colapso de redes eléctricas.
  • Caminos bloqueados: Varios puentes y carreteras sufrieron grietas estructurales severas, lo que dificulta el acceso de las ambulancias y los suministros de emergencia a las comunidades costeras más aisladas.

Alerta de tsunami y evacuaciones masivas

Inmediatamente después del sismo principal, el Centro de Alertas de Tsunamis del Pacífico y el instituto local PHIVOLCS emitieron una alerta de evacuación urgente para las zonas costeras, advirtiendo sobre el riesgo de olas peligrosas no solo para Filipinas, sino también para Indonesia, Palau, Taiwán y Japón.

El presidente filipino, Ferdinand Marcos, ordenó la suspensión inmediata de las clases en toda la región afectada y urgió a los residentes a buscar refugio de manera inmediata. «Trasládense ya a zonas altas. No esperen. Su vida es más importante que cualquier cosa que dejen atrás», declaró el mandatario en un mensaje a la nación. Horas más tarde, tras registrarse olas de aproximadamente un metro que causaron daños menores en algunas aldeas costeras, la alerta fue levantada a media tarde, permitiendo el lento retorno de los evacuados.

Réplicas en el Anillo de Fuego

Los servicios sismológicos ya han registrado más de 130 réplicas —algunas alcanzando magnitudes de hasta 6,7—, lo que mantiene en vilo a la población y obliga a los rescatistas a trabajar con extrema precaución ante el riesgo de nuevos derrumbes.

Filipinas se asienta sobre el denominado Anillo de Fuego del Pacífico, una de las regiones con mayor actividad sísmica y volcánica del planeta, lo que hace que los temblores sean frecuentes; sin embargo, los expertos señalan que este sismo en particular se perfila como uno de los más violentos y destructivos que ha golpeado el sur del país en los últimos años.