¿Por qué las hojas cambian de color en otoño?

¿Por qué las hojas cambian de color en otoño?

¿Quién de las/los que están leyendo esta nota están enamoradas/os del otoño? A veces da pena despedirse del verano, de las vacaciones, del río, de la pileta, de las horas de luz…

En otoño hay menos horas de luz solar pero los atardeceres son preciosos, gracias a ese sol que se esconde más temprano y gracias a esos colores que decoran nuestros jardines, nuestros montes y nuestros parques. ¿Alguna vez te has preguntado por qué las hojas cambian de color?

Con el inicio del otoño, la mejor estación del año para muchos, inicia uno de los eventos naturales que más nos llena de expectativas: que las hojas de los árboles cambien de color.

Las hojas cambian de color porque la clorofila, encargada de darles un tono verde, disminuye en la medida de que la luz solar también se reduce. La clorofila es la encargada de realizar la fotosíntesis en las plantas, que es el proceso con el cual transforman la luz solar en alimento. Millones de células de clorofila saturan las hojas de las plantas y árboles, y por eso éstos aparentan ser verdes a nuestros ojos.

Sin embargo, las hojas no solamente tienen clorofila: también contienen beta caroteno (naranja), antocianino (rojo) y flavonol (amarillo). La producción de clorofila se va reduciendo frente a una cantidad de luz solar cada vez menor al mismo tiempo que los días se hacen más cortos y las noches más largas. Tal circunstancia nos permite ver los otros químicos de las plantas y sus respectivos colores. Eso quiere decir que, de no tener clorofila, todo el año veríamos las hojas de los árboles de los mismos colores que en otoño.

Verde clorofila

Todo empieza en verde. Las hojas de los árboles son de este color en verano porque están cargadas de clorofila. En esta época del año, con mayor número de horas de luz solar, la clorofila ejerce mejor su función -la fotosíntesis-. De todo el espectro de la luz solar, la fotosíntesis absorbe básicamente las zonas rojas y azules, reflejando el color verde, que es lo que nosotros vemos.

Ahora bien, ¿por qué las las hojas cambian de coloracabado el verano? La clorofila es muy frágil y necesita estar constantemente sintetizándose para sustituirse a sí misma. Con el paso al otoño decrecen el número de horas del día con luz solar, por lo que la clorofila apenas puede ejercer su función. Esto conlleva que la planta disminuya la savia que llega a sus hojas y ralentice su producción.

Además de esto hay que tener en cuenta que las hojas transpiran al realizar la fotosíntesis, es decir, sueltan agua que se distribuye por su superficie. Pero con el frío esto aumenta el riesgo de congelación por lo que a la planta le interesa deshacerse del pigmento verde. Así es como el color de las hojas comienza a cambiar.

Amarillo carotenoide

Los carotenoides son un conjunto de pigmentos entre los que se encuentra la vitamina A. Aunque varían de color, muchos de ellos absorben las luces azules y azules verdosas, por lo que reflejan la luz amarilla. Los carotenoides colaboran en la fotosíntesis y son más estables que la clorofila.

Es precisamente esta última condición la que les hace ganar protagonismo al acabar el verano. Durante los meses de más calor están ocultos por la fotosíntesis pero el deterioro de ésta va descubriéndolos progresivamente, dándole a las hojas esos tonos amarillentos que anuncian el otoño.

Marrones, rojos y ocres antocianinas

Seguimos viendo cómo las hojas cambian de color.El otoño nos regala múltiples tonalidades. ¿De dónde salen las hojas rojas, ocres o marrones? Las antocianinas son unos pigmentos que, a diferencia de la clorofila o de los carotenoides, se producen en otoño. No se sabe muy bien cuál es su función: protección frente a la luz solar, repelente de insectos, antioxidante o anticongelantes. Lo que sí se sabe es que son propias del otoño, necesitan algo de luz y precisan de los depósitos de azúcar que las hojas fabrican y que en este momento del año acumulan.

Esconden los azules y los verdes, por lo que reflejan los tonos rojos, extendiendo su paleta hacia el púrpura. De su combinación con el resto de pigmentos restantes surgen varios de los colores otoñales: Con la clorofila, el marrón y con los carotenoides, el naranja. Según se acerca el invierno, las antocianinas dejan de fabricarse y se cierra esta etapa otoñal en el que las hojas no paran de enamorarnos con sus cambios de colores.

Vía: infoclima / centrodejardineriagorbeia.com

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