Tormentas más eléctricas por el cambio climático

Tormentas más eléctricas por el cambio climático

 A través de los milenios, los regímenes de tormentas adoptan pautas de mayor actividad eléctrica, la aparición de esas nuevas pautas coincide con conocidos cambios climáticos abruptos a nivel mundial.

¿Cómo se producen estas peligrosas descargas? Los rayos son descargas eléctricas que ocurren en la atmósfera, provenientes en su mayoría de las nubes de tormenta que en su interior poseen regiones con cargas eléctricas de distintos signos. Al desarrollarse campos eléctricos a gran escala, tanto dentro de la nube como entre la nube y tierra, cuando estos campos alcanzan valores suficientemente altos, se producen las descargas.

En la actualidad, distintos estudios refuerzan la idea de que estas descargas eléctricas pueden ser utilizadas como indicadores de severidad de una tormenta. De ahí que si, como advierte la ciencia, las precipitaciones aumentarán 15% para fines de este siglo y ese crecimiento irá acompañado de mayor intensidad, es de esperar que también se incrementen las tormentas eléctricas.

Una investigación reciente publicada en la revista Nature Geoscience (“Abrupt Southern Great Plains thunderstorm shifts linked to glacial climate variability”) se ha centrado en la cuestión de si en las próximas décadas las tormentas tendrán una mayor actividad eléctrica y si estos casos serán más frecuentes. Para obtener pistas, los autores del estudio se han guiado por huellas químicas dejadas por tormentas del pasado en estalactitas.

Un equipo que incluye, entre otros, a Christopher Maupin, Courtney Schumacher y Brendan Roark, todos de la Universidad A&M de Texas en Estados Unidos, analizó los isótopos de oxígeno de estalactitas de entre 30.000 y 50.000 años de antigüedad procedentes de cuevas de Texas, para averiguar las tendencias de las tormentas del pasado.

Descubrieron que cuando, a través de los milenios, los regímenes de tormentas adoptan pautas de mayor actividad eléctrica, la aparición de esas nuevas pautas coincide con conocidos cambios climáticos abruptos a nivel mundial acaecidos durante el último período glacial, que duró desde hace unos 120.000 años hasta hace unos 11.500.
Las tormentas más fuertes en la zona Sur de las Grandes Llanuras de Estados Unidos, una región que se extiende por sectores de Texas, Nuevo México y Oklahoma, son algunas de las más de mayor magnitud en la Tierra.

Mecanismos sinópticos posiblemente subyacentes a la variabilidad de las tormentas en las Grandes Llanuras de los EEUU. Fuente: Nature Geoscience

En los últimos años, estas tormentas han aumentado en frecuencia e intensidad, y la nueva investigación muestra que estos cambios están relacionados con la variabilidad del clima.

Las grandes tormentas que cubren cientos de kilómetros proporcionan alrededor del 50-80% de la lluvia en Texas”, explica Schumacher. “En la actualidad, estas tormentas tienen firmas isotópicas diferentes”.

Las tormentas son tan grandes que, aunque la mayor parte de la lluvia se produzca en Oklahoma, la lluvia en Texas seguirá llevando la firma isotópica de estas enormes tormentas, tal como argumenta Maupin. Las grandes tormentas causan firmas isotópicas característicasque quedan recogidas en las estalactitas. Y no se puede explicar la variabilidad en las estalactitas solo con los cambios de temperatura, tal como razona Maupin.

Vía: https://www.tiempo.com/

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