Las consecuencias de una histórica tormenta solar

Las consecuencias de una histórica tormenta solar

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Expertos de todo el mundo le temen, informes recientes afirman que si se produjese “un evento realmente grande”, los efectos que podría tener en las telecomunicaciones son difíciles de mensurar.

Las tormentas geomagnéticas o tormentas solares son perturbaciones del campo magnético de la Tierra, provocadas por explosiones masivas de radiación electromagnética, plasma y partículas cargadas en la atmósfera exterior del Sol. Estas explosiones se desencadenan por la liberación de energía almacenada en los campos magnéticos que se producen alrededor de las manchas solares visibles.

El universo nos ofrece algunos de los espectáculos más impresionantes y sorprendentes. Uno de los ejemplos más accesibles son las auroras polares, producidas por partículas energéticas procedentes del Sol que interactúan con el campo magnético de la Tierra y la parte superior de la atmósfera. Sin embargo, este fenómeno tiene un lado oscuro: el Sol, fuente de vida, también podría ser el origen de una catástrofe tecnológica de alto coste económico. El estudio de nuestra estrella y la monitorización de su comportamiento y de cómo interactúa con nuestro planeta es vital.

Sin duda, uno de los fenómenos más temidos por los científicos es el impacto de una tormenta solar en la Tierra, ya que podría provocar que toda nuestra red de comunicaciones y energía quedase fuera de servicio. Sería un evento extremo que se produciría por una “perturbación del campo magnético de la Tierra, que dura desde varias horas hasta incluso días“, explican los expertos del Instituto Geográfico Nacional (IGN).

En este sentido, las tormentas solares se generan por “un aumento brusco de las partículas emitidas en las erupciones solares” que alcanzan la magnetosfera y provocan “alteraciones en el campo magnético terrestre”.

El sol se encuentra en un estado calmado, pero puede desencadenar este tipo de tormentas con especial potencial para provocar daños. Un reciente estudio ha revelado el descubrimiento de una gran tormenta solar que tuvo lugar hace 9.200 años y que era todavía desconocida.

¿Cuáles son las características de esta tormenta solar?

El equipo de científicos ha anunciado en la investigación, que se ha publicado en ‘Nature Communications‘, que esta tormenta fue uno de los estallidos solares más grandes de la historia y que ha dejado marcas permanentes en las capas de hielo de la Antártida y Groenlandia. 

“Durante las tormentas solares, el sol expulsa grandes cantidades de partículas energéticas que pueden reaccionar con los componentes atmosféricos de la Tierra y producir radionúclidos cosmogénicos como 14 C, 10 Be y 36 Cl. Aquí presentamos datos de 10 Be y 36 Cl medidos en núcleos de hielo de Groenlandia y la Antártida”, detallan los investigadores en el estudio.

Así, los datos muestran consistentemente “uno de los mayores picos de producción de 10 Be y 36 Cl detectados hasta el momento”, producidos probablemente por un evento extremo en forma de tormenta solar que impacto en la Tierra hace casi 9.200 años.

¿Cuáles serían las consecuencias si se produjese hoy?

“Demostramos que este evento se caracterizó por un espectro de energía muy duro y posiblemente fue hasta dos órdenes de magnitud más grande que cualquier evento durante el período instrumental”, aseguran los autores del estudio. Lo que más desconcierta a los investigadores es que esta tormenta solar tuvo lugar durante una de las fases más calmadas de nuestra estrella, durante la cual se considera que la Tierra está menos expuesta a estos fenómenos extremos.

“Este es un trabajo analítico costoso y que requiere mucho tiempo. Por lo tanto, nos sorprendió gratamente encontrar un pico de este tipo, que indica una tormenta solar gigante hasta ahora desconocida en relación con una baja actividad solar”, explica en un comunicado uno de los autores del estudio, Raimund Muscheler, investigador de geología de la Universidad de Lund.

Si hoy se produjera una tormenta solar similar podría tener consecuencias devastadoras. Además de los cortes de energía y los daños por radiación a los satélites, podría representar un peligro para el tráfico aéreo y los astronautas, así como el colapso de varios sistemas de comunicación.

“Estas enormes tormentas actualmente no están suficientemente incluidas en las evaluaciones de riesgo. Es de suma importancia analizar qué pueden significar estos eventos para la tecnología actual y cómo podemos protegernos”, concluye Raimund Muscheler.

Fuente: 20minutos

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