Las plantas se iluminan para defenderse

Las plantas se iluminan para defenderse

Una investigación revela que cuando un insecto ataca una panta esta no permanece pasiva y notan y alerta sobre este depredador.

Tendemos a pensar que las plantas son seres pasivos e indefensos, pero un nuevo estudio científico, en el que utilizaron luz fluorescente para visualizar señales de alarma dentro de las plantas, muestra cómo estas pueden movilizar sus defensas cuando se sienten atacadas.

Las plantas no tienen ojos, ni orejas, ni cerebro, y tampoco sistema nerviosa pero cuando algo viene a comerlas, lo sienten. Así lo revela el estudio, publicado el en Science, y elaborado por Universidad de Wisconsin-Madison, la Universidad Saitama en Japón, Masatsugu Toyota, y investigadores del laboratorio del Dr. Gilroy.

”Las plantas no son animales verdes, pero a veces son notablemente similares a cómo funcionan los animales”, asegura el Dr. Gilroy.

Gilroy y su colega Masatsugu Toyota, quien dirigió la investigación, sospecharon que el calcio tenía algo que ver con eso. Se sabe que los iones de calcio, que producen una carga eléctrica, cumplen tareas de señalización en las plantas, particularmente en respuesta a las cambiantes condiciones ambientales. Para ver cómo se movía el cálcio a tiempo real, Toyota y sus colegas realizaron una bioingeniería de las plantas para producir una proteína que emite fluorescencia alrededor del calcio, iluminando el interior de las plantas como un árbol de Navidad. Mediante el uso de microscopios y biosensores avanzados, los investigadores pudieron rastrear la presencia y el volumen del calcio en respuesta a diversas lesiones, como orugas o tijeras.

Para revelar el funcionamiento secreto del sistema de comunicación de amenazas de una planta aplicaron glutamato, un neurotransmisor importante que ayuda a las neuronas a comunicarse en animales. En un experimento secundario, Toyota y sus colegas demostraron que la señalización de larga distancia desaparece en las plantas que han perdido sus poderes liberadores de glutamato a través de dos mutaciones genéticas específicas. Esto sugiere fuertemente que el glutamato, cuando se libera en el sitio de una lesión, desencadena el estallido de calcio, una acción previamente indocumentada en las plantas.

Mientras experimentaban con plantas de mostaza, los investigadores observaron cómo estas se iluminaban a medida que el calcio se iba alejando de la lesión y se distribuía a otras hojas. La señal se propaga a una velocidad de un milímetros por segundo, que es lo suficientemente rápida como para llegar a las esquinas alejadas de la planta en menos de dos minutos.

Después de que la señal de advertencia se propagara por completo, las hojas comenzaron a liberar sus hormonas relacionadas con la defensa de posibles futuros ataques.

Las plantas, además de liberar sustancias químicas que inician el proceso de reparación, pueden liberar sustancias químicas nocivas para los insectos.

 

Vía: lavanguardia

 

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