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Colapsó un glaciar en Suiza: una avalancha arrasó parte de Blatten

En Suiza, el glaciar Birch sufrió un colapso que desencadenó una avalancha masiva sobre la aldea de Blatten, en el cantón de Valais. Aunque la zona ya había sido evacuada por precaución, se reporta al menos una persona desaparecida.

El incidente tuvo lugar el miércoles 28 de mayo alrededor de las 15:30, hora local, y generó un deslizamiento de cerca de 3 millones de metros cúbicos de material, lo que provocó un sismo de magnitud 3.1, según el Servicio Sismológico Suizo (SEISMO). La avalancha, compuesta por hielo, rocas y barro, sepultó múltiples viviendas, aunque hasta el momento no se han confirmado víctimas fatales.

El glaciar ya venía mostrando signos de inestabilidad desde mediados de mes, con desprendimientos de rocas cada vez más frecuentes. Ante esta situación, unos 300 habitantes fueron evacuados el 19 de mayo. Las autoridades han declarado una «situación especial», y el ejército suizo se encuentra desplegado en la zona para evaluar los daños y prevenir nuevos riesgos.

Qué es el efecto Coriolis

El efecto o fuerza Coriolis es uno de los tantos fenómenos que ocurren en el planeta tierra.

Se dió a conocer por primera vez en 1835 por Gaspard-Gustave de Coriolis, un matemático e ingeniero mecánico de origen francés que estudió la transferencia de energía en los sistemas de rotación.

El término “fuerza Coriolis” se lo mencionó por primera vez en el siglo XX, conforme se comprendía la circulación de los vientos en el planeta.

¿Que es el efecto coriolis? Es la fuerza invisible por la que la trayectoria del aire u objetos en movimiento se modifica debido a la rotación de la Tierra, así que las masas de aire se desvían en direcciones predecibles.

Esta fuerza tiene un papel muy importante en la dirección de los vientos pero no modifica su velocidad, sin embargo, a medida que aumenta la velocidad de un objeto, la fuerza del efecto coriolis también lo hace, por otra parte afecta a cualquier objeto que se mueve libre y rápidamente, como en el caso de los aviones y los cohetes, e incluso influye sobre las corrientes marinas, por ejemplo en las cuencas del Atlántico Norte y la del Atlántico Sur, el efecto Coriolis desvía a las corrientes marinas hacia la derecha en el hemisferio norte, y hacia la izquierda en el hemisferio sur, de la misma manera que sucede con la circulación general de los vientos.

Vía: epicentrogeografico

Rayos de sol entre las ramas de árboles

Los rayos crepusculares son haces luminosos que parecen tener su origen en un único punto del cielo. Crean una alternancia de luces y sombras en el firmamento, y se pueden ver durante la puesta o la salida del Sol, cuando existe un mayor contraste entre luz y oscuridad.

Para que se produzcan los rayos de luz deben encontrarse con algún obstáculo, como las nubes o un accidente geográfico.

 En el caso de la imagen superior, que tiene lugar sobre el mar, los rayos solares penetran a través de una masa de nubes. Este bellísimo fenómeno atmosférico también puede contemplarse a través de árboles, montañas o altos edificios.

 La climatología es también un factor a tener en cuenta en la formación de rayos crepusculares. La lluvia y la nieve también pueden dispersar la luz, incluso las partículas de polvo en suspensión proporcionan un efecto crepuscular. Gran parte de la espectacularidad de los rayos crepusculares se debe a sus tonalidades. Pueden ser en tonalidades rojas y amarillas, o en tonos azulados, como los de la fotografía.

El precioso escenario que crean los rayos crepusculares ha hecho que, desde la antigüedad, el hombre les haya puesto nombres de lo más curiosos. En la antigua Grecia se referían a ellos como «agua dibujada por el Sol», pero también se les conoce como la escalera de Jacob, los rayos de Dios, los rayos de Buda, la escalera al cielo, los rayos de luz de Jesús o los dedos de Dios.

 
Vía: .astromia.com

Reconstrucción paleoclimática del nivel del mar

Una nueva investigación reconstruye la sucesión de eras glaciales y períodos de gran calidez durante los cuales no había grandes masas de hielo, estando el agua del deshielo integrada en los océanos, con el resultado de que el nivel del mar era muy superior al de hoy en día.

La investigación también ha profundizado en las causas del actual aumento del nivel del mar y las perspectivas futuras.

El equipo de Kenneth Miller, de la Universidad Rutgers en Nueva Jersey, Estados Unidos, ha reconstruido la historia de los cambios en el nivel del mar y de la alternancia entre eras glaciales y períodos cálidos desde que terminó el reinado de los dinosaurios, hace unos 66 millones de años. Los científicos compararon las estimaciones del valor promedio y global del nivel del mar, basadas en datos geoquímicos de las profundidades marinas, con los registros de los márgenes continentales.

Estos márgenes, que incluyen las aguas oceánicas relativamente poco profundas sobre una plataforma continental, pueden extenderse a cientos de kilómetros de la costa.El nuevo estudio demuestra que los períodos con casi nada de hielo se produjeron cuando la concentración de dióxido de carbono atmosférico (un importante gas con efecto invernadero que impulsa el actual cambio climático) no era mucho mayor que la de hoy.

“Aunque los niveles de dióxido de carbono tuvieron una importante influencia en los períodos libres de hielo, las pequeñas variaciones en la órbita de la Tierra fueron el factor dominante en términos de volumen de hielo y cambios en el nivel del mar, hasta los tiempos modernos”, matiza Miller.

Estimación de las concentraciones de CO2 y nivel del mar durante el Cuaternario. © Science Advances.

Los resultados de la nueva investigación reafirman que el aumento del nivel del mar en tiempos modernos está vinculado a las actividades humanas y no a cambios en la órbita de la Tierra. El mayor descenso del nivel del mar tuvo lugar durante el último período glacial hace unos 20.000 años, cuando el nivel del agua bajó unos 120 metros. A eso le siguió un aumento del nivel del mar de un tercio de metro por década, un ritmo rápido que se ralentizó hace entre 10.000 y 2.000 años.

El incremento del nivel del mar se detuvo hasta alrededor del año 1900, cuando reanudó su ascenso a medida que las actividades humanas empezaron a influir considerablemente en el clima.

La subida del nivel del mar, cuyo ritmo se ha acelerado en los últimos decenios, amenaza con inundar permanentemente bastantes ciudades y comunidades costeras densamente pobladas, otras tierras bajas como por ejemplo ciertas islas, y costosas infraestructuras que ocupan extensas áreas de litoral, para el año 2100. También plantea una grave amenaza para muchos ecosistemas y economías. Otro resultado destacado de la reconstrucción hecha en el nuevo estudio es que, sorprendentemente, hubo períodos glaciales en épocas sobre las cuales se creía que en ellas no hubo hielo.

Vía: Tiempo (revista RAM)

Las ballenas enfrían la Tierra

Las ballenas, en particular las barbadas y los cachalotes, se encuentran entre las criaturas más grandes de la Tierra. Sus cuerpos son enormes reservas de carbono y su presencia en el océano da forma a los ecosistemas que los rodean.

Los animales más grandes del mundo son excepcionalmente buenos para eliminar el dióxido de carbono de la atmósfera.

Ver una ballena varada en una playa a menudo provoca una fuerte reacción. Puede despertar curiosidad en la gente: las ballenas varadas pueden hacer cosas extrañas, como explotar. También puede ser perturbador presenciar a una criatura tan magnífica en el agua reducida en tierra a grasa sin vida. Sin embargo, lo que rara vez se menciona es la oportunidad perdida de secuestro de carbono.

Desde las profundidades del océano, estas criaturas también están ayudando a determinar la temperatura del planeta, y es algo que recién comenzamos a apreciar.

«En tierra, los seres humanos influyen directamente en el carbono almacenado en los ecosistemas terrestres a través de la tala y la quema de bosques y pastizales», según un artículo científico de 2010. «En el océano abierto, se supone que el ciclo del carbono está libre de influencias humanas directas».

Pero esa suposición ignora el sorprendente impacto de la caza de ballenas.

Los seres humanos han matado ballenas durante siglos, sus cuerpos nos proporcionan de todo, desde carne hasta aceite y huesos de ballena. El registro más antiguo de caza comercial de ballenas fue en 1.000 A.C. Desde entonces, han muerto decenas de millones de ballenas, y los expertos creen que las poblaciones pueden haber disminuido de entre el 66% y el 90%.

Cuando las ballenas mueren, se hunden en el fondo del océano, y todo el carbono almacenado en sus enormes cuerpos se transfiere de las aguas superficiales a las profundidades del mar, donde permanece durante siglos o más.

En el estudio de 2010, los científicos encontraron que antes de la caza industrial de ballenas, las poblaciones de ballenas (excluyendo los cachalotes) habrían hundido en el fondo del océano entre 190.000 y 1,9 millones de toneladas de carbono por año, lo que equivale a sacar fuera de la carretera entre 40.000 y 410.000 automóviles cada año. Pero cuando se evita que el cadáver se hunda en el lecho marino, en cambio, la ballena muere y se procesa, ese carbono se libera a la atmósfera.

Andrew Pershing, científico marino de la Universidad de Maine y autor de ese estudio, estima que en el transcurso del siglo XX la caza de ballenas añadió alrededor de 70 millones de toneladas de dióxido de carbono a la atmósfera. «Esto es mucho, pero 15 millones de automóviles lo hacen en un solo año. Estados Unidos tiene actualmente 236 millones de automóviles», dice.

Pero las ballenas no solo son valiosas en la muerte. Las mareas de excrementos que producen estos mamíferos también son sorprendentemente relevantes para el clima.

Las ballenas se alimentan en las profundidades del océano y luego regresan a la superficie para respirar y defecar. Sus heces ricas en hierro crean las condiciones de crecimiento perfectas para el fitoplancton. Estas criaturas pueden ser microscópicas pero, en conjunto, el fitoplancton tiene una enorme influencia en la atmósfera del planeta, capturando aproximadamente el 40% de todo el CO2 producido, cuatro veces la cantidad capturada por la selva amazónica.

«Necesitamos pensar en la caza de ballenas como una tragedia que ha eliminado del océano una enorme bomba de carbono orgánico que habría tenido un efecto multiplicador mucho mayor en la productividad del fitoplancton y la capacidad del océano para absorber carbono», dice Vicki James, gerente de políticas de Whale and Dolphin Conservation (WDC).

Las ballenas desaparecidas del océano también han tenido algunos inesperados impactos.

Por ejemplo, a medida que disminuían las poblaciones de ballenas, las orcas que las depredaban se dirigieron hacia mamíferos marinos más pequeños como las nutrias marinas. Posteriormente, las nutrias disminuyeron, lo que provocó la propagación de los erizos de mar, que masticaron los bosques de algas alrededor del Atlántico norte, con un efecto en cadena sobre el secuestro de carbono marino.

Lo que esto significa es que restaurar las poblaciones de ballenas a sus números anteriores a la caza podría ser una importante herramienta para abordar el cambio climático, secuestrando carbono tanto directa como indirectamente, y así ayudar a hacer una pequeña mella en el enorme volumen de CO2 emitido cada año por los combustibles fósiles.

Ha habido varias otras propuestas sobre cómo lograr esta reducción, incluida la plantación de árboles y la estimulación de la floración de fitoplancton mediante la adición de hierro al océano, una forma de geoingeniería conocida como fertilización con hierro. Pero la plantación de árboles requiere un recurso escaso: la tierra terrestre, que puede que ya esté en uso como otro hábitat o valiosa tierra de cultivo. La belleza de restaurar las poblaciones de ballenas es que hay mucho espacio en el océano, espacio que alguna vez estuvo lleno de ballenas.

Las nubes de caca de ballena resultantes también superarían ampliamente el potencial de fertilización con hierro del océano. Se necesitarían 200 floraciones exitosas por año para igualar el potencial de una población de ballenas completamente restaurada, según el estudio de Pershing.

Vía: http://Vistaalmar

Este es el murciélago “cabeza de martillo”

Este extraño murciélago es una de las miles de especies que existen en el mundo de este animal y tiene una cabeza de semejante cabeza porque gracias a ella los machos cantan para seducir a las hembras. 

Pueden medir un metro de alto, sin contar la extensión de las alas. En tanto, tiene ojos y labios de gran tamaño, pero pequeñas orejas. 

Es habitual encontrarlos colgados entre los árboles de las selvas de África, en grupo de cuatro o cinco ejemplares. Asimismo, ciertos especialistas aseguran que tienen de forma asintomática el virus del Ébola, además de rabia y otras enfermedades sumamente peligrosas para los humanos. 

El nombre científico de este animal es Hypsignathus monstrosus, lo que significa “apariencia monstruosa”. No es una especie denominada como agresiva pero sí genera peligro debido a las enfermedades y virus que puede portar. 

El murciélago “cabeza de martillo”  se encuentra entre las especies que están al borde del peligro de extinción, por eso, está catalogada como de “preocupación menor”. De hecho, muchos de ellos se encuentran en áreas protegidas para preservar sus vidas. 

Fuente: Noticias Ambientales.

Calamares pueden cambiar su código genético

Un nuevo estudio publicado en la revista Nucleic Acids Research revela que los calamares tienen la capacidad de cambiar el código de sus genes mediante la modificación de su ARN hasta mucho después de haber salido del núcleo celular. Esta sorprendente capacidad nunca se ha observado en otro animal salvo pulpos y sepias.

En la reproducción humana típica, los bebés nacen con un cariotipo (patrón cromosómico) XX o XY compuesto por una mezcla del ADN de sus padres. Estos genes heredados lo codifican todo en el cuerpo, desde el color del cabello hasta la función de los órganos.

 Nuestros genes están cementados y, aunque ciertos mecanismos pueden alterar su expresión, las mutaciones pueden desencadenar la aparición de enfermedades, permanecerán sin cambios durante toda nuestra vida.

¿Qué especie tiene este “superpoder”?


Se trata del calamar de aleta larga (Doryteuthis pealeii). Los científicos descubrieron que en los nervios de este calamar (o neuronas), el ARNm (ácido ribonucleico mensajero) estaba siendo editado fuera del núcleo, en una parte de la célula llamada axón, las proyecciones neurales largas y delgadas que transmiten impulsos eléctricos a otras neuronas. Esta edición de ARNm permite a los calamares afinar con concreción las proteínas que producen en los sitios locales, lo que significa que pueden alterar drásticamente el comportamiento de su maquinaria biológica según sea necesario, tal vez para ayudarle a adaptarse rápidamente a un nuevo entorno.

Se trata de un descubrimiento extraño y a la vez fantástico, pues podría conducir a mejores tratamientos genéticos para los humanos de cara a tratar trastornos neurológicos; pues, en humanos, la disfunción del axón se asocia con muchos trastornos de este tipo.

Este descubrimiento proporciona otra sacudida al “dogma central” de la biología molecular, que establece que la información genética se transmite fielmente del ADN al ARN mensajero a la síntesis de proteínas.

“Hemos demostrado que los calamares pueden modificar el ARN en la periferia de la célula. Eso significa que, en teoría, pueden modificar la función de la proteína para satisfacer las demandas localizadas de la célula. Eso les da mucha libertad para adaptar la información genética, según sea necesario”, explican Isabel C. Vallecillo-Viejo y Joshua Rosenthal del Laboratorio de Biología Marina (MBL), en Woods Hole (EE. UU.).


Los investigadores no están seguros de por qué los calamares han desarrollado esta capacidad, lo que implica que juega un papel beneficioso. Hemos observado edición de ARNm dentro del núcleo en pulpos y sepias anteriormente lo que ha llevado a los expertos a cuestionarse si tal vez esta habilidad ha contribuido a una inteligencia superior en estos invertebrados.

“La edición de ARN es mucho más segura que la edición de ADN. Si comete un error, el ARN simplemente se da la vuelta y desaparece”, explica Rosenthal.

¿Cuál es su propósito? ¿Qué fin tiene la alteración de los genes en el calamar? ¿Qué mecanismo activa esta edición única? Muchas preguntas han surgido tras este hallazgo. Su respuesta, podría conducirnos a que un día fuésemos capaces de editar el ARN humano y asegurar un procedimiento mucho más seguro y efectivo que el corta-pega génético con la herramienta CRISPR.

Vía: Noticiasambientales

Construyen su casa en contenedores de transporte

¡Esta casa en contenedores de transporte es impresionante! Construida con un contenedor de 6 metros y otro de 12 metros, esta casa compacta lo tiene todo, además, sin deudas al hombro.

Construida completamente por ellos mismos, esta casa está llena de algunas características sorprendentes.

Jaimie y Dave construyeron su casa para que sea hermosa, artística y tenga todo lo que la pareja necesita, mientras cumplen su sueño de vivir sin deudas ni hipotecas.

Vivir sin deudas era importante para la pareja, que quería liberarse de las hipotecas y ser capaz de vivir una vida de su elección con más opciones y más libertad.

La historia de Jaimie y Dave es una historia de resistencia, amor, alegría y superación ante la adversidad. Después de que Dave sufrió una gran hemorragia cerebral, los sueños de la pareja de construir su casa en un contenedor de transporte libre de hipotecas se hicieron casi añicos. Juntos, superaron los desafíos y la construcción de su casa contenedor se convirtió en parte de la recuperación física y mental de Dave.

Vía: https://ecoinventos.com/

Sin plásticos en el paraiso

Las  Islas Maldivas son una pequeñas islas en el Océano Índico. Este país insular ha decidido convertirse en un país libre de esta contaminación y problemas ambientales.

Las Islas Maldivas prohibió los plásticos de un solo uso el 1 de junio de 2021. Esta acción se llevó a cabo por etapas, pues resultó claro que no se pueden eliminar todos los plásticos de una vez.

LA INTENCIÓN ES QUEDAR LIBRES DE PLÁSTICOS DE UN SOLO EN 2023

En noviembre de 2020, el presidente Ibrahim Mohamed Solih dio luz verde a una propuesta que permitiría eliminar estos plásticos. La primera etapa del plan entrará en vigencia en junio de este año, en un intento por frenar la contaminación de este tipo de basura.

Todo surge por una ratificación del proyecto de ley de enmienda 18 de la Ley de Exportación e Importación de Maldivas. Este instrumento jurídico otorga al presidente poderes para aprobar o prohibir la importación de ciertos artículos.

Es así como lo que contiene este material contaminante va quedando descartado. Nos referimos a que ya se han prohibido: platos, cubiertos, empaques de poliestireno, bolsas de transporte, envoltorios de plástico, tazas y otros envases pet.

ELIMINAR LAS BOLSAS PLÁSTICAS ES EL RETO MÁS IMPORTANTE

A todo lo anterior le seguirá la prohibición de las bolsas de plástico con un grosor inferior a 50 micrones. Sucede que estas bolsas son el material más contaminante en las playas de estas islas, siendo un peligro para los ecosistemas.

Se añade que las islas Maldivas esperan dejar de importar todo lo que sea con este material. Es una iniciativa radical que espera ser más importante que la del reciclaje. En dado, ya en junio de 2021 arrancó este plan ecológico.

Debido a su tamaño, las islas Maldivas no pueden producir plásticos. Su única manera de tenerlos es mediante la importación. Por ende, la alternativa es cesar de comprarlos en el mercado internacional.

Vía: https://www.bioguia.com/

Drones para la detección de basura

El vuelo de un dron puede cubrir un área relativamente grande ya que la máquina toma imágenes desde unos 30 metros de altura, que es “lo suficientemente alto para permanecer por encima de la línea de árboles, pero lo suficientemente cerca del suelo para obtener fotografías nítidas y fácilmente analizables”.

En muy poco tiempo, la popularidad de los drones ha crecido a un ritmo considerable. Así, se puede decir de forma genérica, que un dron es una aeronave que vuela sin ningún tipo de tripulación.

No obstante, se puede afinar mucho más en la definición dada, ya que en la anterior no se hace referencia de forma alguna, al hecho de que el dron pueda ser, o no, controlado de una forma remota por alguna persona.

Por ello, es conveniente tener claro lo que significan las siglas RPA. Una RPA es una aeronave que es pilotada de forma remota (remotely piloted aircraft), existiendo por tanto una persona encargada del control de la aeronave. Por tanto, en este punto se puede considerar como conceptos sinónimos los términos de dron y RPA.

Los drones se han desplegado para una variedad de causas ambientales, desde la protección de cultivos hasta el seguimiento de animales en peligro de extinción.

Pero los drones pueden hacer aún más.

En el área de San Francisco, en el estado de California en los Estados Unidos, un equipo de científicos ha comenzado a usar drones para la detección de basura: es decir, para encontrar desechos plásticos en las orillas de las vías fluviales locales.

Esto se puede hacer con relativa facilidad con la ayuda de un dron, que captura imágenes del aire para que luego puedan ser analizadas por un software especialmente diseñado, que busca signos de desechos plásticos y otros desechos junto a arroyos y arroyos.

Luego, los pedazos de basura se recolectan de los lugares identificados antes de que puedan ingresar al agua y flotar hacia el océano. El sistema, según sus creadores, es mucho más efectivo que hacer que equipos de personas caminen minuciosamente a lo largo de las vías fluviales de vez en cuando en busca de pedazos de basura.

“Pensamos, ‘usar personas es muy de la vieja escuela. ¿Hay algo que podamos hacer para demostrar lo que es posible al aprovechar las nuevas tecnologías? ‘”, Dijo Tony Hale, director del proyecto San Francisco Estuary Initiative, a DroneLife, una publicación en línea.

“Al levantar un dron sabíamos que podíamos cubrir más espacio, más rápidamente con menos personas, lo que se traduciría en ahorros de tiempo y dinero”, explica Hale.

Mejor aún

El uso de un dron permite repetir las inspecciones de los mismos sitios, lo que sería engorroso y consumiría mucho tiempo con ayudantes humanos. “En lugar de poder monitorear un sitio determinado una vez al año, o como máximo dos veces al año, puede salir con mucha más frecuencia para obtener una imagen más densa de lo que está sucediendo”, señala Hale.

En otras partes del planeta, otros científicos y ambientalistas también han estado empleando drones para recolectar basura en las playas; mapear los vertederos y calcular su capacidad restante; y vigilar las fábricas que violan las leyes al liberar desechos industriales ilegalmente al medio ambiente, por nombrar solo algunas aplicaciones.

En los próximos años, a medida que continúen desarrollándose las tecnologías de drones, los vehículos aéreos no tripulados seguramente tendrán una gama cada vez más amplia de aplicaciones para la protección del medio ambiente.

Vía: https://www.ecoportal.net/